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31 de agosto de 2010

Toma de contacto. Día 8

Día 8:

El plato ruso del que os hablo
Es sábado, y aunque teníamos previsto haber ido hoy a las montañas de Rila, lo vamos a dejar para mañana domingo. A mediodía tuvimos oportunidad de comer en un local muy interesante (y escondido) en el barrio de Lyulin, una especie de pizzeria pero con comida muy variada. Intentaré conseguir el nombre y dirección. Yo probé un riquísimo plato ruso de carne, champiñones, arroz y salsa stroganov.

Dedicamos parte de la tarde a buscar una cama para el piso, ya que sólo tenemos una y es pequeña. Hemos quedado con el dueño del piso en que compramos algo barato y nos paga la mitad. Recorrimos varios almacenes y tiendas en plan "Ikea", uno de ellos fue el "Praktiker" (que tiene dos centros gigantescos, uno tipo "Leroy Merlin").

Jubilados en plena competición de ajedrez
Me sorprendió mucho la forma de pasar la calurosísima tarde (37º) de un nutrido grupo de jubilados (o en camino de serlo). Como si de una partida de mus se tratase, todos agrupados en torno a dos tableros de ajedrez. Y sentados, cuatro competidores con la concentración al máximo. Jugando con reloj a poco tiempo, movimientos muy rápidos. Y desde luego que sabían lo que hacían, tras verles un rato, me dí cuenta que yo les hubiese aguantado 15 ó 20 movimientos. Me resultó curiosa la escena, en España nunca ví nada similar, desde luego.

Una de las tiendas de muebles
Por la noche cenamos con Daniela y Silviya (otra amiga) en el que probablemente sea el restaurante que más me ha gustado aquí: El "Dybaka" (no sé si se puede escribir así, pero lo pronuncian de esa manera). Si no me equivoco, está en la calle Malkovich, junto a la calle Solunska. Allí cerquita está también esa heladería/cafetería que mencioné anteriormente, el Jimmy's!!. Por cierto, esta noche probé sarmi, que son unas hojas típicas de aquí, rellenas de arroz con carne y salsa similar a la tarator. Me resultó interesante al principio, pero me aburrí del sabor que le da esa planta (no recuerdo su nombre).

Ensalada griega y sarmi
Después de la cena, fuimos a tomar unas cervezas a otro sitio muy "cool" en el centro. No recuerdo exactamente su nombre, pero era algo de "Museum". Tiene una gran terraza abierta perfecta para el verano, y está decorado con esculturas y demás objetos artísticos.


Anexo especial: Los Polis búlgaros.

Para empezar, al parecer cobran muy poco, una miseria. No me atrevo a dar una cifra concreta porque no la sé, pero por lo que me han dicho aquí, no creo que pasen de 300-400 € al mes. Su aspecto dista de ser el de una autoridad formal: normalmente van algo descamisados y desaliñados, con la ropa hecha un cristo en ocasiones. Obviamente hay de todo, pero tengo la sensación de que esto es lo predominante. 

Dadas las circunstancias, la corrupción y los sobornos son el pan de cada día. Para que nos entendamos, si tienes la mala suerte de que te paren en carretera porque has “liado” alguna, lo primero que hacen es pedirte los papeles. Bien, en este momento es cuando puedes (¿ó debes?) deslizar una pequeña “propina” entre los documentos (¡¡nada de dárselo a ellos directamente en mano, por Dios!!) como agradecimiento a que hagan la vista gorda, y de paso contribuir a engordar un poco su humilde salario. Todavía no he tenido el placer de experimentar este tipo de transacciones, así que no puedo opinar con conocimiento de causa, pero según me cuenta la gente de aquí, normalmente 20 ó 30 leva (unos 10-15 €) son suficientes para ellos. Aunque si eres turista probablemente esperen algo más de ti… Bueno,
confío en no llegar a comprobarlo.

En el Museum con Daniela y Silviya, ¡bien acompañado!
Es muy frecuente que los policías tengan un trabajo “complementario”, y nunca mejor dicho. El tener la placa y la autoridad les permite obtener ventajas al desarrollar otro tipo de actividades en sus “ratos libres”. Como ejemplo conocido tenemos al policía que se dedica a vender coches en Gorublyane, y del que ya hablé suficientemente en la anterior entrada de este blog.

Luego está el tema de los vehículos de polícia, que es un descojono. El criterio a la hora de adquirir “la flota” no sé muy bien en qué se ha basado. Lo mismo ves un cascajo (cuya marca y modelo no alcanzo a conocer) de 25 años, medio destartalado, y dando pena por las calles…; que te encuentras con un flamante Porsche ó un BMW a toda pastilla adelantando por el arcén. Es un poco extraño, cuanto menos. Aunque el coche tipo que utilizan parece que es el Opel Astra modelo de finales de los 90, es el que más he visto.

¡¡¡Mañana Rila, al fin algo de montaña!!!

30 de agosto de 2010

Toma de contacto. Día 7

Dia 7:

Viernes 27 de Agosto de 2010. Hoy ha sido un día bastante agotador, por la mañana he acompañado a Iva al hospital, así que he tenido oportunidad de conocer cómo funciona la sanidad aquí. Al parecer es difícil hacer nada si no es con el dinero por delante. Los búlgaros tienen su equivalente a nuestra Seguridad Social, pero no cubre muchas cosas, y no es tan fácil como en España obtener un volante para acudir al hospital de forma gratuita. Ante tal panorama, la opción más práctica en muchos casos consiste en acudir directamente a la sanidad privada. Uno de estos hospitales, supongo que de los mejores y más modernos de la ciudad, es el Tokuda Hospital (http://www.tokudabolnica.bg/en). ¿He de decir que la tarjeta sanitaria europea sirve de bastante poco aquí?

Hospital Tokuda, con el Vitosha al fondo
A mediodía teníamos una cita muy importante, ¡y esperada!. Habíamos quedado con la persona que nos iba a alquilar el piso, para cerrar el trato y todos los detalles. Al parecer el hombre había estado toda esta semana de viaje por trabajo, y por esta razón no habíamos podido vernos antes. Decidimos aguardarlo porque sabíamos que el piso estaba muy bien, y además el arrendador es amigo de Ludi. El piso está bien cuidado y es muy céntrico, tiene a 200 metros una parada de tranvía y poco más allá una de metro (Serdika, pleno centro). No es muy grande pero tiene todo lo fundamental: dos habitaciones, salón, cocina y baño. El precio está muy bien, unos 250 € al mes. También es importante el hecho de que no hay fianza, y no nos va a poner ningún impedimento en abandonarlo a final de año. Esta circunstancia supone un problema en la mayoría del resto de pisos en alquiler, ya que en ésta época hay mucha demanda por la llegada masiva de estudiantes a la ciudad, y nadie quiere alquilarlo por menos de un año. La calle donde se ubica (Maria Luiza Blv.) me ha resultado preciosa (por sus vistas), pondré alguna foto cuando pueda.

En esta misma calle hay un restaurante de comida típica búlgara, que se sirve en plan “self-service”, aplastantemente barato: unos 2,5 ó 3 € por persona. "Casatrop" podría ser su nombre traducido.

Atasco en el centro de Sofía. Nezavisimost Square.
Por la tarde sigue el movimiento, ya que habíamos quedado con varias personas para resolver diversos asuntos. El tema del coche está bastante encaminado, espero conseguir uno que funcione razonablemente bien por poco dinero. Hemos quedado el lunes para cerrar el trato si todo va bien. He de decir que las "negociaciones" han sido de lo más surrealistas...El tipo que probablemente me lo va a vender es policía, barrigudo y encima va sin camiseta.





Comprando el coche de segunda mano al poli barrigudo:
La secuencia de los hechos fue más o menos así: Comenzamos por mi interés por el vehículo, me lo enseña, me habla de su motor, su carrocería, reparaciones, tapicería, neumáticos, dueños anteriores, etc. Lo arranca (con ayuda de unos cables, porque tiene la batería descargada) y me enseña el motor (muy bonito y limpio, pero no tengo ni puñetera idea de si eso está bien o está mal). Hasta aquí todo normal. Bueno, “normal” si obviamos el detalle de que nos estamos comunicando mediante el lenguaje simiesco y la inestimable ayuda de un bloc de notas (él tío sólo habla búlgaro y un arcaico inglés). Cierto es que estaba allí Iva y nos traduce los detalles importantes, porque sino aquello se tornaba imposible.
Llegado un momento, le pregunto si podría probarlo y dar una vuelta con él. Me dice que "ne" (no), que está sin matrícula, sin seguro, sin EcoTasa y sin ITV (el equivalente allí, no recuerdo su nombre) y que si me paran a mí conduciéndolo se nos cae el pelo a los dos. Pero que él puede, que es policía y “ne problem, ne problem!!”. Así que me monto con él, esperándome un tranquilo paseo por aquella zona. ¡Menudo ingenuo estoy hecho!, el tío tiene ganas de demostrarme que el cacharro anda bien, así que sale a toda pastilla de allí y va directo a la autovía. Yo me empiezo a poner el cinturón porque le veo maneras de Colin McRae, pero me dice “ahh… na problem!! Na problem!! Professional driver!! Hahaha!”. Tras estas palabras, me amarro el cinturón inmediatamente.

Entramos a la autopista a toda ostia adelantando por el arcén a todos los que hacen cola para incorporarse. El tío sigue por el arcén dando acelerones y frenazos: “ohhh… perfect brakes!!, perfect brakes!!”. Luego vuelta a acelerar exprimiendo las marchas: “ohhh… daa!! German motor!! German motor!! Perfectkna!!” . Nos cruzamos una patrulla de policía y les pita. Poco después hace la 3-4 y se cuela entre dos conos para cambiar de sentido. Cuando ya estábamos casi de vuelta, se para el motor repentinamente. "Se jodió la venta", pensamos ambos (uno en búlgaro y otro en español). Intenta infructuosamente arrancar nuevamente el vehículo. En este momento, estamos a unos 35º en Sofía, y el coche no abre las ventanillas porque está sin batería. Yo pensaba que nos ahogábamos en sudor.

Como el atasco que está formando detrás empieza a ser serio, llama a un secuaz para que traiga otro coche y usar su batería para arrancar. Llega a los pocos minutos, pero ni con esas. Se dan cuenta que es la gasolina, que no queda. Ahí tienes al gordo barbudo del amigo corriendo con un calor insoportable a la gasolinera más cercana, mientras el atasco que tenemos detrás se va solventando al tiempo que los coches nos adelantan por la acera.

Vuelve el secuaz con un bote de gasolina y lo echa en plan silvestre, derramando la mitad. Ahora sí, el coche arranca y volvemos al punto de partida. El policía se regocija porque ve que la venta se puede reactivar: "Ahhh... ne motor problem!!! only gazoil!! ne gazoil!! ahh... german motor the best!!", dice dando manotazos al salpicadero. La verdad es que el tío me ha transmitido mucha confianza (...), y el coche me gusta un montón (esto sí). Si llegamos a un acuerdo con el precio, el lunes hacemos todo el papeleo. ¡Ah!, ¡y de paso pongo alguna foto del vehículo en cuestión!!  :)

Toma de contacto. Día 6

Día 6:

Se podría decir que ha sido un día tranquilo, algo de relax entre tanto ajetreo. Por la mañana, eso sí, me dí una vuelta por Gorublyane para seguir mirando coches. Las rutinas son las rutinas. Ya hay 6 ó 7 tipos que me conocen, paso a su lado y nos saludamos. Con alguno incluso tengo una animada charla (o más bien monólogo, porque yo poco puedo aportar a la causa) sobre la inconsistencia de la suspensión delantera de los Focus del año 2002, de sus problemas de electrónica, y cosas similares que me cuentan por allí. Hay otro que ya me tiene calado, el cabrón: "Spanski!!, this a very gud car!! very gud car!!", me dice mientras señala un Audi con más años que la carraca.

A mediodía comimos en el "Hugo", ya mencioné este local antes. Merece la pena pasarse por allí. En alguna entrada posterior intentaré poner un mapa marcando dónde se encuentran exactamente aquellos sitios que puedo recomendar, porque si no esto es hablar por hablar.

Aspecto del Flocafe desde su terraza
La tarde la dediqué a algo tan "spanski" como la siesta. Una de las gordas. Normal que por la noche estuviese como una rosa. Conocí a Iliana y Milena, dos amigas de Iva. Con ellas estuvimos en un lugar bastante "cool" en la zona centro: el Flocafe (está en Sveta Nedelia Square). Tiene una agradable terraza afuera, perfecta para estos días tan calurosos. Después nos llevaron al J.J. Murphy's (http://www.jjmurphys.com/), que como su propio nombre sugiere, es una taberna irlandesa, bastante grande y también con terraza exterior. Según me cuentan, es muy frecuentada por alumnos de Erasmus.

Por cierto, antes de salir (a eso de las 21.00 h.) pude presenciar un espectáculo "maravilloso" desde el balcón del piso de Daniela, en Lyulin. ¡Carreras de coches!. Buah... me recordaron a las de ciclomotores en mi pueblo hace años, pero en plan bestia. Sé que están muy feas de cara a la ciudadanía, pero la verdad es que fue espectacular.

Calle Tsaritsa Yoana, con la recta de las carreras
La calle que pasa por debajo del bloque de pisos (calle Tsaritsa Yoana) es muy recta y tiene tres carriles. Hay un tramo de unos 800-900 metros delimitado por dos semáforos, uno a su comienzo y otro al final. Como era de imaginar, la salida la dictamina el primer semáforo y la "meta" la marca el otro semáforo (derrapada necesaria). Hubo hasta tres carreras seguidas, de las cuales dos las ganó un Golf MK III que sin duda estaba bastante "trucadito". La última de ellas a un Audi TT, aunque fue realmente igualada y hubo que recurrir al "photo-finish". Yo creo que para eso apareció la policía justo en ese momento, que con su humilde Opel Astra de los dorados años 90 trató de "dar caza" a los infractores. "¡Qué más quieren ellos!", pensé en ese momento. Así que ahí tienes a los 4 o 5 coches que habían participado en el Grand Prix saliendo escopetados cada uno en una dirección. El más salvaje, el del Golf, que ni corto ni perezoso se metió en sentido contrario a todo gas con las luces apagadas, esquivando el tráfico. Luego cambió al sentido normal para acabar esfumándose por una calle transversal. Se oyó el atronador rugido del motor alejándose hasta unos cuantos segundos después. Mientras tanto la policía abandonaba el lugar tranquilamente, supongo que bastante acostumbrados a esta clase de impotencia.

Aunque en este caso poco pudieron hacer, el tema de la policía aquí es un cachondeo considerable. Creo que les dedicaré un capítulo especial próximamente, porque en sólo una semana ya tengo bastantes cosas que contar de ellos.