Mostrando entradas con la etiqueta museo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta museo. Mostrar todas las entradas

25 de agosto de 2010

Toma de contacto. Día 4

Día 4:

Hoy ha sido un martes abrasador, ha hecho muchísimo calor y la verdad es que el día no ha dado mucho de sí. Lo más destacado ha sido la visita al Hostel Mostel (http://www.hostelmostel.com/), un albergue juvenil realmente animado y muy cosmopolita. Hay camas desde 8 €, lo cual resulta verdaderamente económico. Aunque no es necesario estar hospedado para, como hice yo, darse una vuelta por el salón comunitario y el patio-terraza, y charlar un poco con algún variopinto viajero que ande por allí.

Hostel Mostel, con su patio interior
Entrada al Hostel Mostel, un poco turbia...




Cerca de allí se encuentra la calle Solunska, con varios lugares interesantes para tomar algo ó cenar. Uno de ellos es el Orisha, con un estilo entre étnico, cubano y modernista. Esa calle se cruza perpendicularmente con una de las principales, Vitosha Blvd., muy concurrida. Muy cerca tenemos la Plaza Alexander, rodeada de edificios monumentales como el Museo Arqueológico, el de Historia Natural, o el Etnográfico. Justo detrás de éste último, en la calle Moskovska, existe una sorprendente (por su emplazamiento, en pleno centro histórico) terraza de copas abarrotada de gente joven y con la música a toda pastilla: Toba&Co. Ehhhhm... I will come back!

Plaza Alexander, muy cerca está el local de la derecha
Toba&Co
 
 
 
Anexo del día: ¡Alfabeto cirílico!

Uno de los principales problemas al moverse por aquí son estos dichosos símbolos. Cuando hay algo escrito en idioma búlgaro, pero usando nuestro alfabeto, podemos entender sin demasiados problemas los nombres de calles, estaciones de metro, bares, etc. Sin embargo, si vemos algo escrito en cirílico sin saber la transcripción, estamos jodidos, no nos pegan ni las balas. Es importante aprenderse el alfabeto y su equivalencia con el nuestro, aunque yo de momento no lo he conseguido, me da mucha pereza.

Afortunadamente, y a diferencia de otras ciudades como Moscú, en casi todos los carteles de calles, estaciones y demás, aparecen los nombres escritos en ambos alfabetos. No ocurre lo mismo con los periódicos, formularios, recetas, tickets... Normalmente está todo en cirílico.